RONA

Zafiro ahora se llama Pablo y tiene una rinitis permanente que mi veterinaria trata cuando se agrava, normalmente en invierno. Pero en general tiene una buena calidad de vida!!

Qué puedo contaros de él.... Pues que es un gran tipo! Con un carácter conciliador y muy afectuoso con todos los miembros de mi familia, gatetes y perros, hablador, juguetón y vaguete quizás un poquito más por su enfermedad crónica, pasa mucho tiempo haciendo siestas delante de la estufa y procuramos que nunca hayan corrientes de aire.

El día que me lo traje a casa yo fui a una entrevista de trabajo a Caldes Animal.Allí me enseñaron las instalaciones, ese día paseé perritos y me metí en el recinto de los gatines con un chico para darle a Pablo su medicina, nada más entrar en la jaula me saltó literalmente encima, no se como describir la sensación que me produjo tenerlo en brazos, creo que fue un flechazo! Intentamos darle la medicación y se resistió bastante, era el más flaco de todos y tenía muchísimos mocos, respiraba muy mal... Vi sus ojos y decidí acogerlo en casa porque se aproximaba el frío y estaba claro que no iba a mejorar sin un entorno más calentito con su salud tan precaria.

Yo no conseguí el trabajo porque se necesitaba una persona con coche por si surgía una emergencia con algún peludito, así poder trasladarlo al vete... Pero gané un amigo increíble!!! En principio era una acogida pero Pablo caló tan hondo en mí que al poco tiempo pregunté si podía vivir conmigo permanentemente y me dio una inmensa alegría al decirme que sí.

Además me trajo mucha suerte porque a las pocas semanas encontré el trabajo en el que estoy hasta el día de hoy.

Adoptar a Pablo ha sido una de las cosas hermosas que me han ocurrido en la vida, cada animal no humano es un ser especial, pero Pablo tiene una sabiduría añadida que lo hace realmente distinto a todos los gatos que he conocido. Convive con más gatetes y con dos perros y es increíble como actúa y se maneja con los miembros nuevos que se han ido sumando a mi familia.

Lo amamos mucho y lo cuidaremos hasta el último de sus días, para intentar devolverle si quiera una parte de todo el amor que él nos da cada instante.

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