Yuma entró en mi vida hace aproximadamente un año. Había decidido adoptar un perro y me acerqué a Caldes Animal. Nada más bajarme del coche, un perro que había salido a pasear se echó encima mío para saludarme... era Yuma! Pregunté por ella, y ese mismo día la saqué a pasear.

Durante el paseo, Yuma se iba girando para darme lametazos, fue amor a primera vista!Tras este primer encuentro, iba cada tarde a la protectora a pasear Yuma hasta que llegó el gran día de formalizar la adopción y llevármela a casa.

Nunca había tenido perro y me sentía como un padre primerizo, pero Yuma me puso las cosas muy fáciles. Desde el principio me hacía mucho caso, siendo dócil y obediente. Los primeros días no me atrevía a soltarla y cuando la solté un día paseando por la montaña no se alejaba mucho y estaba siempre pendiente de mí.

Aunque es un perro joven (unos dos añitos), tiene un carácter muy noble, tranquilo y equlibrado. No estira nada de la correa y puedo soltarla sin problemas porque se lleva bien con otros perros y es cariñosa con las personas. En casa es como un peluche, duerme mucho y recibe todos los mimos que ella se merece. Le encanta tumbarse boca arriba en su colchón para que le acaricie la tripa!

Por último, me gustaría recomendar a todas las personas que quieran tener perro que opten por la adopción, nunca lo compren. Hay muchos perros que esperan una oportunidad, y son los más agradecidos al ser adoptados.

 

Go to top